lunes, 23 de febrero de 2009

ce a pe erre i ce hace o ese
erre e ve corta o ele te o ese o ese.
Inventando lugares inimaginados. Creatividad decidida a ser más. Eterna nada disponible, infinitos momentos en su poder.
En donde la ingenuidad es un zig zag de sorpresas; un tic tac que ya no significa, clava todas las miradas en un puto imperceptible. Dentro de una oscuridad envolvente se hacen notar los pequeños firuletes; que crecen y se disuelven, se enroscan y florecen. Espirales de idas y vueltas. Desorden de colores deformados en caminos brillantes. Pisos movedizos, delicadamente coordinados; por donde almas enroscadas resplandecen en letras. Rostros asombrados. Palabras y más.
Lejos de la lejanía, posibilidades radiantes con expresiones incandescentes; iluminando el lugar en donde la razón no entra. Y mucho mas allá, tan lejos como afuera, invisibles cataratas de polvo mágico contaminado, que ya no son.
No hay otra cosa que la grácil invención de lo nunca imaginado. Historias de juguete, acá reales.

Ése, mi capricho revoltoso, en constante revolución y sin nada mas que hacer, que simplemente ser.

1 comentario:

  1. ¿y por qué no? o mejor dicho... ¿cómo no?.

    En el en el nudo recorrido por infinitas cuerdas de irracionalidad es donde se encuentra su congruecia perfecta. Ese universo no lo definen la impprobabilidad ni la imposibilidad. No necesita ser probable o posible para existir, porque justamente por eso existe lo que existe en él y en sí mismo.
    Solo tocan de oido caprichos y creatividad deseante, zapando y construyendo continuamente lo inimaginable.

    Pero a no olvidar que el YO no es unicamente uno mismo.

    Encuentra, pero no necesita congruencia... ni perfección.

    Un gusto, saludos, Guillermo.

    ResponderEliminar