martes, 16 de diciembre de 2008
Y por mucho tiempo pensé que el mar era eterno, puro y verdadero; hasta que llegué a donde el mar termina, a donde se pierde entre abismos. Ví como silenciosamente y sin que nadie lo note, lucha con volcanes en erupción. Ví a cada gota transformarse en vapor y desaparecer. Todo en un segundo. Porque no espera, así es... era.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario